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Lo que quiero discutir en este artículo es la idea básica de honestidad. Internet es un lugar maravilloso para hacer negocios, pero con la continua avalancha de software espía, malware y correo no deseado, puede resultar horrible y muy frustrante para el usuario medio. Me sorprende, (y al mismo tiempo  no me sorprende), la práctica poco ética de algunas empresas que exageradamente utilizan muchas ventanas emergentes y spam para vender un producto. No es sorprendente porque el hecho es que esas prácticas comerciales funcionan. Cualquiera de nosotros que hemos trabajado en este campo durante un tiempo sabe que el tráfico es el rey.

Mi experiencia ha sido siempre que el ser honesto conmigo mismo, es al mismo tiempo, tratar a los clientes con la misma honestidad. Tal vez no sea un dinero rápido, pero puedo mirarme en el espejo por la mañana y saber que hice lo correcto. Preferiría tener un cliente de por vida que una venta rápida a un cliente al que engañé para que comprara mi producto. No siempre se trata del resultado final de hacer efectivo. Debería tratarse del valor del servicio y del producto.

En los últimos dos años, he escuchado la experiencia de colegas que se han pasado limpiando ordenadores que han sido completamente invadidos por virus, troyanos y spam que con las compilaciones de los propios ordenadores. La queja número uno es “¡¡¡Solo quiero poder usar mi ordenador, no preocuparme por virus, troyanos y actualizaciones !!!”

¿Me beneficio de prácticas comerciales poco éticas? Sí, lo hago cuando paso una hora limpiando un ordenador lleno de basura (como me pasaba años atrás). ¿Me tomaba el tiempo de enseñarle al usuario? ¡Apuesta a que lo hacía! Pasaba muchos ratos con clientes después de hacer una limpieza o reconstruir un ordenador. ¿Perdía dinero con esta práctica? Sí, lo hacía, pero me ganaba el respeto del cliente y ese cliente siempre volvía. Yo pasaba a ser su referencia.

El principal desafío de hacer negocios en línea es que no siempre podemos estar cara a cara con nuestros clientes. Aun así, hay formas de evitar esto que aportarán valor a tu cliente y valor en los negocios repetidos. No cuesta tanto llamar y agradecer a alguien por su negocio. No cuesta mucho enviar una tarjeta de agradecimiento. Creo que a veces olvidamos que el correo electrónico no es la única forma de comunicarnos. Con la prevalencia del spam, tampoco siempre es la mejor forma de comunicarse. Internet puede ser un lugar muy impersonal. Es un desafío ético para todos los que intentamos vender un producto o negocio en línea. ¿Existe la posibilidad de regalar demasiado con poco retorno? Siempre es una oportunidad que corremos cuando ofrecemos consejos o sugerencias a un cliente. Puedo garantizar que con el tiempo, se corre la voz y tu negocio desarrollará un grupo central de clientes que valoran tu servicio y se lo dirán a otros.

Ser una pequeña empresa es un desafío en el vertiginoso mundo minorista de las cadenas de tiendas. Máxime cuando además vendes online. No podemos ofrecer los grandes descuentos que pueden ofrecer las grandes cadenas de tiendas, pero podemos ofrecer valor de servicio por el producto. Desafío a todos los integrantes de la industria de la tecnología de la información a que se tomen ese tiempo extra para enseñar a los usuarios lo que se debe y lo que no se debe hacer al navegar por la Web. Beneficiará a su negocio y también beneficiará al cliente.

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